La historia de Saved Souls Foundation

Cada alma es valiosa

En un pequeño pueblo del noreste de Tailandia, cientos de animales han encontrado seguridad, confianza y una razón para mover la cola.

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En lo profundo del noreste de Tailandia, lejos de las rutas turísticas y las calles bulliciosas, algo extraordinario está ocurriendo en silencio.

En un pequeño pueblo llamado Ban Kok Gnam, en la provincia de Khon Kaen, cientos de animales han encontrado algo que nunca esperaban encontrar de nuevo: seguridad. Confianza. Una razón para mover la cola. Esta es Saved Souls Foundation — y su historia comienza con una mujer que simplemente no pudo apartar la mirada.

Gabriela y animales rescatados

La mujer que no pudo parar

Gabriela Leonhard dejó Suiza en 2007 en busca de una nueva vida. Lo que encontró en Tailandia nunca lo habría podido predecir.

Caminando por las calles de Pattaya, los veía por todas partes — perros abandonados, animales maltratados, criaturas descartadas como si no significaran nada. La mayoría pasaba de largo. Gabriela se detuvo.

Empezó a acogerlos. Un perro se convirtió en dos. Dos en diez. Para 2010 cuidaba de casi cien animales. Encontró terreno en Khon Kaen — 9.600 metros cuadrados — y empezó a construir. No solo un refugio, sino un santuario. Un lugar donde los olvidados pudieran sentirse encontrados.

El sonido que nunca puede olvidar

Pregunta a Gabriela por los días más oscuros y te hablará de los camiones.

Cada día, dos camionetas recorrían lentamente las calles. Se les oía llegar mucho antes de verlas — la voz del conductor por un micrófono anunciando que los perros podían intercambiarse por recipientes de plástico. Artículos del hogar. Unos baht de plástico a cambio de un animal vivo. Los perros en esos camiones iban destinados al comercio ilegal de carne.

Ese sonido sigue profundamente arraigado en mi memoria. Fue horrible presenciar cómo se comerciaba así con los perros.

— Gabriela

Saved Souls empezó a rescatar perros de ese comercio — primero dos perros discapacitados, luego más. En 2013 Tailandia prohibió oficialmente el comercio de carne de perro — un punto de inflexión. El país ha introducido desde entonces una Ley de Bienestar Animal. Progreso, ganado con esfuerzo y significativo.

Pero la realidad sobre el terreno es más compleja. En algunos pueblos aún se consume carne de perro. La lucha no ha terminado.

Rescate del comercio de carne
Vida en el santuario

Cuando la confianza se ha roto

Los animales que llegan a Saved Souls no siempre vienen moviendo la cola. Muchos han estado tan profundamente traumatizados que han perdido toda confianza en las personas. Algunos se acurrucan en las esquinas. Algunos se sobresaltan ante una mano amable. Algunos tardan meses en hacer contacto visual.

Pueden pasar años de socialización paciente y cuidadosa antes de que un perro esté listo para confiar de nuevo. Y Saved Souls espera. El tiempo que haga falta.

Cada día se cocinan comidas frescas. Las sesiones de hidroterapia ayudan a los perros a recuperarse — especialmente los discapacitados, que han encontrado en el agua una libertad que no tenían en tierra.

Cada perro está esterilizado y vacunado. Cada animal es tratado como lo que es: una vida que importa.

Hidroterapia

El panorama más amplio

Salvar animales individuales es vital. Pero Gabriela siempre ha entendido que el rescate solo no puede resolver este problema. Por eso Saved Souls realiza campañas de esterilización para perros y gatos callejeros en las comunidades cercanas. La cría descontrolada está en la raíz de tanto sufrimiento — y la única forma de reducirlo de verdad es prevenirlo en la fuente.

La fundación está ampliando esos programas y trabajando hacia una colaboración más estrecha con las autoridades locales. Los perros discapacitados reciben cuidados y rehabilitación, y una vez recuperados se emparejan con familias adoptivas — dándoles una segunda oportunidad en la vida.

📅 9 de octubre de 2017

Una fundación oficial, construida con años de dedicación

El 9 de octubre de 2017, Saved Souls se convirtió en una organización sin ánimo de lucro oficialmente registrada bajo la ley tailandesa — número de registro 1/2560. Un reconocimiento formal de lo que ya era cierto desde hacía años.

Desde 2010, este lugar ha sido un salvavidas. Una última esperanza. Un nuevo comienzo.

Rescued dog at Saved Souls

Puede que no podamos salvarlos a todos. Pero por cada uno que salvamos, su mundo entero cambia.

— Gabriela

Esa es la verdad en el corazón de todo lo que hace Saved Souls. No estadísticas abstractas. No gestos grandilocuentes. Solo un animal a la vez, rescatado del abismo — y mostrado, quizás por primera vez, que no todos los humanos quieren causar daño. Algunos queremos sanarlo.

Cada alma es valiosa. Cada una.

Nuevo capítulo

Un nuevo capítulo — se pasa el testigo

Gabriela y Melanie en Saved Souls Foundation

Toda gran historia tiene un momento de transición. Para Saved Souls Foundation, ese momento ha llegado.

Después de años vertiendo su corazón, su energía y su vida en construir algo verdaderamente notable, Gabriela Leonhard ha anunciado un nuevo capítulo — no un final, sino una evolución.

Melanie de Wit ha asumido como nueva directora de Saved Souls Foundation, tomando uno de los roles más significativos — y exigentes — imaginables. La propia Gabriela no podría estar más segura de la elección.

Su naturaleza tranquila, reflexiva y decidida será un gran activo para nuestra fundación.

— Gabriela

Gabriela no desaparece. Seguirá apoyando a Melanie, ofreciendo orientación cuando sea necesario, y — como deja claro — siempre tendrá animales a su alrededor. Esa parte de quién es nunca cambiará.

Lo que ha construido en Ban Kok Gnam no pertenece a una persona. Pertenece a los animales que encontraron seguridad allí, los voluntarios que acudieron y los apoyadores de todo el mundo que lo hicieron posible.

La misión sigue siendo exactamente la misma. La dedicación sigue siendo exactamente la misma. Solo han cambiado las manos que la llevan adelante — y están en muy buenas manos.

Cada alma es valiosa. El trabajo continúa.

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